Probablemente lo hayas bebido muchas veces en tu vida, aunque no sepas exactamente cómo preparar un Capuccino a la perfección. Pero como verás, es más sencillo de hacer de lo que se piensa.

Antes de revelar "el misterio", veamos un poco de historia: ¿de dónde proviene esta preparación?. Se sabe que la forma de preparar café capuchino se originó en la antigua Europa, específicamente desde la ciudad de Viena, donde los granos molidos de café se servían en agua caliente al desayuno. A éstos se les añadía leche, azúcar o miel, y el ingrediente característico de esta preparación: espuma. De hecho un capuchino lleva 125 ml de leche y 25 ml de café expreso, aunque el secreto del café capuchino es mezclar el café con espuma de leche, no con líquido o leche tal cual.

Pero otra cosa es con guitarra, y para entender cómo preparar un Capuccino, es importante saber antes un poco respecto a la temperatura del agua. Si ésta es la adecuada, evitarás que el café se queme, quedando suave y fácil de beber en lugar de conservar un sabor amargo y gusto a veces muy pesado para algunos estómagos. Es por esto que a la hora de hacer tu capuchino el agua jamás debe hervir. Pero con tu máquina Nespresso® no sufrirás con estos problemas y prepararás el mejor café en tu hogar junto a las cápsulas Gourmesso.

¿Cómo preparar un Capuccino en casa con Gourmesso?

Sencillo. Debes utilizar una de las variedades de Café Espresso. Luego, con la boquilla de vapor de la máquina prepara la espuma de leche. También puedes valerte de un batidor (eléctrico o a baterías) si así lo prefieres. Si quieres producir la espuma perfecta, recuerda que la leche nunca debe alcanzar los 60 °C y es mejor partir desde una leche fría. Cuando tu espuma esté lista, deberás añadirla al café. Mientras el café esté caliente, añade endulzante o azúcar a gusto.

Como puedes ver, preparar un café puede ser un verdadero arte, y el capuchino una de sus más finas obras. ¡Ideal para disfrutar cada mañana!.